ORGULLO Y ESTIRPE EN UNA COPA, TJP PROPONE VINOS CHILENOS

Si de iniciar un nuevo camino se trata, mejor aliarse con los sobresalientes. Esa ha sido la historia de TJP con todos sus proveedores, tanto en el sector de suministros para la industria alimentaria, como de alimentos en sí. Por eso no es de extrañar que, a la hora de lanzarse al comercio del vino, la empresa de origen chileno se asociara con Viña Tarapacá, una de las bodegas más exitosas del país andino, cuya tradición de más de un siglo le ha conferido prestigio, 

empoderamiento y, sobre todo, un saber-hacer que se distingue a lo largo del orbe entre quienes justiprecian los vinos de alta gama. De Tarapacá primero sedujo el Gran Reserva Cabernet Sauvignon. Luego llegaría a tierras cubanas el Gran Reserva Carmenère 2010, replicando los éxitos que recientemente había alcanzado en el International Wine Challenge 2012. Con semejante triunfo como antecedente, TJP decidió adentrarse más en el comercio de caldos de línea fina, Premium y Ultra Premium; por ello ahora acerca a la Mayor de las Antillas otros grandes símbolos de la vitivinicultura sudamericana: Viña Montes, las bodegas Misiones de Rengo y Luis Felipe Edwars.

Sus propuestas engloban, por tanto, vinos de altísima calidad, donde el balance, frutosidad y complejidad de los mismos hacen las delicias de sus consumidores, extremadamente fieles. En su carpeta sobresalen cepas de casta internacional como la Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Sauvignon 

Blanc, Pinot Noir y Merlot; aunque la impronta del Nuevo Mundo y la manera de abordar el terroir significan un modo de entender el vino más estilizado que otrora, y también más contemporáneo en cuanto a técnica y tecnología. Asimismo, variedades como la Carmenère, tinta por excelencia de Chile, junto a expresiones autóctonas de la Malbec y la Syrah, brindan una interesante variedad a los consumidores.

Angel Domper
Ángel Domper, Gerente general de TJP.

TJP, con 21 años de experiencia en el mercado cubano, trabaja esta nueva directriz de cara a la hotelería y la restauración propiamente con partners comerciales que incluyen a AT COMERCIAL SA, ITH, CIMEX, PANAMERICANA, TRD y CARACOL, gracias a los cuales abarcan el segmento horeca.

Al respecto, el gerente general de TJP en la isla, Ángel Domper, subraya: “llevo en Cuba 30 años y, cuando llegué, nadie tomaba vino. Los que había a disposición eran italianos y españoles, muy buenos algunos, otros más o menos. Hoy día la situación ha cambiado: encuentras fundamentalmente Chile, algo de argentino y también español. Sin dudas, en la actualidad hay mucha presencia de vino chileno y variedad de casas representadas y podemos decir que ya es un mercado listo para productos de una gama superior.

No obstante, amparados en una trayectoria de prestigio, la firma chilena apuesta ahora por novedades muy esperadas por maîtres, sommeliers y personal gastronómico de la Isla. Con estos productos ponen ante el mercado todo un espectro que facilita probar Chile en un gran y valioso recorrido. Excelente ejemplo son los vinos Montes Alpha varietales, que destacan el terruño chileno gracias al manejo sustentable de sus viñedos mediante la filosofía de Dry Farming (o sea, irrigación fundamentalmente pluvial). Aquí los valles de Colchagua, Casablanca y el Valle Central, así como la costa del Aconcagua, se traducen en vinos pioneros y colecciones únicas como los Montes Limited Selection, estos últimos de espíritu más innovador, en especial en su búsqueda de nuevos territorios cultivables y formas de expresión.

El actual portafolio de TJP demuestra cuán vital y atractiva puede ser la experiencia de una copa de vino, en especial si de un Premium Chileno se trata, y es lo que ponen a consideración.